
Hoy, la banalidad se ha convertido en la musa. El genio artístico se ha ido y ha dejado el armario vacío. Por tanto, como elección de objeto, donde la cotidianidad se impone conceptualmente, se hace ineludible la exigencia de un tipo de interpretación teórica que trascienda el lugar común y transfigure lo que simplemente ha estado ahí. Y es que, sinceramente, no podemos negar que la inspiración no es suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario